No sé si va a ser el día más importante de mi vida, pero será inolvidable. Ya tengo la fecha, la lista de invitados, el menú y la localización. Quiero que nuestra personalidad se vea reflejada en cada detalle de la celebración más romántica de todas: mi boda.
Pero falta la tarta. Pregunto a ese amigo que se casó hace poco y me hablaba de la persona que hizo la suya: «Mira su Instagram», me dice.
Scroll, scroll… y de pronto, el dedo índice se queda congelado en una tarta all white, de tres pisos en fondant, con vuelos artesanales creando un movimiento orgánico y sofisticado que envuelve las iniciales de los novios. Flotando, como Audrey Hepburn en aquella escena de Funny Face (1957), en tul blanco, con su ramo de flores…
Escribo por WhatsApp al número indicado: quiero esto. Fátima Cabrera, la artista y emprendedora detrás de Frambuesa Eventos, me cita en su obrador.
El obrador de Fátima
Aparco frente a una casona de las medianías de Gran Canaria. Me reciben flores, huerta, muebles de madera y un día fresco pero luminoso. El obrador es el antiguo cuarto de la lavandería de su tía, reconvertido en espacio de trabajo artesanal. Está impoluto.
La repostera —que trabaja bodas, pero también cumpleaños, comuniones y cualquier celebración que merezca un postre a la altura— anota la fecha de la celebración, la temática o moodboard, el número de invitados o qué tipo de postre imagino… Pero realmente lo que busca es conocerme mejor. Con esa información hace un presupuesto inicial en bruto.
"Cuando me vienen con la típica foto de Pinterest de 'quiero esto', les digo: me gusta la idea, veo por dónde quieres ir, pero cuéntame más. ¿Qué historia hay detrás? ¿Quiénes son ustedes? ¿Qué quieren transmitir el día de la celebración?" — Fátima Cabrera, fundadora de Frambuesa Eventos
Si el presupuesto encaja, viene la segunda cita: la prueba de sabor en el obrador. Aquí se afina todo: colores, texturas, estructura, transporte. Pero también se comparte. Se habla. Se celebra un poco lo que viene.
¿Qué tarta elegir?
Las tendencias en tartas de boda apuntan a diseños tipo sculpture cakes (obras de arte comestibles con volúmenes arquitectónicos), acabados de mármol, interactive cakes (diseños que sorprenden y se comparten, como la torta de milhojas, un clásico italiano de hojaldre crujiente, crema de mascarpone y frutos del bosque frescos, que seguro has visto en redes).
También están las rectangular cakes (moderno, minimal, diferente), vintage cakes (tartas con un diseño retro y elegante con filigranas de crema) o las naked cakes, en las que se ve el interior, el bizcocho.
Fátima conoce estas técnicas y tendencias, pero las usa con criterio. Lo importante es encajar con la historia de los novios. Porque en gastronomía —y en bodas— a menudo se confunde lo llamativo con lo memorable. Lo que brilla en Instagram no siempre es lo que perdura en la memoria.
Si tuviera que definir el estilo de Frambuesa en dos palabras, serían estas: elegante y atemporal. Fátima no persigue tendencias. Busca diseños que envejezcan bien. Que dentro de diez años, cuando se abran las fotos de la boda, la tarta siga siendo la tarta de los novios, no la tarta de 2026.
Ingredientes con nombre y apellidos
"No hay mayor satisfacción que ver cómo la materia prima de alta calidad se transforma en arte para acompañar momentos así." — Fátima Cabrera
Los huevos son de un productor de San Mateo. Los limones, naranjas y cítricos vienen de su propia huerta. Las nueces las compró el otro día a una señora muy mayor que tiene nogales en su casa. “Me cuesta un montón pelarlas porque no sé qué diablos tiene esa variedad, que son superduras de partirlas, pero de sabor están espectaculares”, afirma la repostera.
Y cuando no hay producto local de calidad, no acude a marcas blancas; elige la calidad ante todo. El chocolate, por ejemplo, lo trae de una marca especial de Barcelona.
La primera tarta
+Toda emprendedora tiene un primer encargo decisivo. Para Fátima fue la tarta de bodas de Gabriela y Javi.
“Por culpa de ellos me metí en esto. Me escribieron por bodas.net”, recuerda sonriendo. Fátima no se lo creía. Pensaba que no iban a aceptar. Pero lo hicieron, y esa tarta fue la señal para avanzar, una validación de personas que no eran de su entorno. Fue el espaldarazo que necesitaba para decir: “Allá vamos.”
Gabriela (la novia) lo recuerda así:
“A día de hoy nuestros amigos siguen hablando de lo rica y espectacular que era nuestra tarta. Fátima fue la única que se interesó en conocernos, en querer entender nuestra historia de amor para plasmarla en nuestra tarta nupcial. Estuvo atenta a cada petición, a cada cambio, ayudándonos a decidir. La prueba fue una explosión de sabor y supimos al instante que elegir a Frambuesa Eventos fue el mayor acierto. El resultado final no solo fue una tarta preciosa, cuidada hasta el más mínimo detalle, sino que en el sabor se percibía la calidad de los ingredientes y la profesionalidad. Fátima no solo es la mejor repostera, es una persona aún más maravillosa, si cabe.” — Gabriela, clienta de Frambuesa Eventos
¿Para quién es Frambuesa Eventos?
Para quien quiere una tarta que cuente su historia. Para quien prefiere producto local aunque cueste un poco más, busca algo elegante sin estridencias y entiende que lo artesanal lleva tiempo.
"Fátima no solo es una profesional estupenda, sino también una persona encantadora. Se adaptó a nuestros gustos, nos preparó una mesa dulce preciosa y riquísima, donde la tarta era la joya de la corona, ajustándose a la inspiración que le habíamos enviado y con un delicioso sabor a manzana asada. Pero es que todo estaba buenísimo, las cookies de limón, los muffins, los brownies… Volveríamos a elegir a Frambuesa Eventos sin ninguna duda." — Laura, clienta de Frambuesa Eventos
Frambuesa Eventos
Web: frambuesaeventos.com
Instagram: @frambuesaeventos
Ubicación: San Mateo, Gran Canaria
No sé si va a ser el día más importante de mi vida, pero será inolvidable. Ya tengo la fecha, la lista de invitados, el menú y la localización. Quiero que nuestra personalidad se vea reflejada en cada detalle de la celebración más romántica de todas: mi boda.
Pero falta la tarta. Pregunto a ese amigo que se casó hace poco y me hablaba de la persona que hizo la suya: «Mira su Instagram», me dice.
Scroll, scroll… y de pronto, el dedo índice se queda congelado en una tarta all white, de tres pisos en fondant, con vuelos artesanales creando un movimiento orgánico y sofisticado que envuelve las iniciales de los novios. Flotando, como Audrey Hepburn en aquella escena de Funny Face (1957), en tul blanco, con su ramo de flores…
Escribo por WhatsApp al número indicado: quiero esto. Fátima Cabrera, la artista y emprendedora detrás de Frambuesa Eventos, me cita en su obrador.
El obrador de Fátima
Aparco frente a una casona de las medianías de Gran Canaria. Me reciben flores, huerta, muebles de madera y un día fresco pero luminoso. El obrador es el antiguo cuarto de la lavandería de su tía, reconvertido en espacio de trabajo artesanal. Está impoluto.
La repostera —que trabaja bodas, pero también cumpleaños, comuniones y cualquier celebración que merezca un postre a la altura— anota la fecha de la celebración, la temática o moodboard, el número de invitados o qué tipo de postre imagino… Pero realmente lo que busca es conocerme mejor. Con esa información hace un presupuesto inicial en bruto.
"Cuando me vienen con la típica foto de Pinterest de 'quiero esto', les digo: me gusta la idea, veo por dónde quieres ir, pero cuéntame más. ¿Qué historia hay detrás? ¿Quiénes son ustedes? ¿Qué quieren transmitir el día de la celebración?" — Fátima Cabrera, fundadora de Frambuesa Eventos
Si el presupuesto encaja, viene la segunda cita: la prueba de sabor en el obrador. Aquí se afina todo: colores, texturas, estructura, transporte. Pero también se comparte. Se habla. Se celebra un poco lo que viene.
¿Qué tarta elegir?
Las tendencias en tartas de boda apuntan a diseños tipo sculpture cakes (obras de arte comestibles con volúmenes arquitectónicos), acabados de mármol, interactive cakes (diseños que sorprenden y se comparten, como la torta de milhojas, un clásico italiano de hojaldre crujiente, crema de mascarpone y frutos del bosque frescos, que seguro has visto en redes).
También están las rectangular cakes (moderno, minimal, diferente), vintage cakes (tartas con un diseño retro y elegante con filigranas de crema) o las naked cakes, en las que se ve el interior, el bizcocho.
Fátima conoce estas técnicas y tendencias, pero las usa con criterio. Lo importante es encajar con la historia de los novios. Porque en gastronomía —y en bodas— a menudo se confunde lo llamativo con lo memorable. Lo que brilla en Instagram no siempre es lo que perdura en la memoria.
Si tuviera que definir el estilo de Frambuesa en dos palabras, serían estas: elegante y atemporal. Fátima no persigue tendencias. Busca diseños que envejezcan bien. Que dentro de diez años, cuando se abran las fotos de la boda, la tarta siga siendo la tarta de los novios, no la tarta de 2026.
Ingredientes con nombre y apellidos
"No hay mayor satisfacción que ver cómo la materia prima de alta calidad se transforma en arte para acompañar momentos así." — Fátima Cabrera
Los huevos son de un productor de San Mateo. Los limones, naranjas y cítricos vienen de su propia huerta. Las nueces las compró el otro día a una señora muy mayor que tiene nogales en su casa. “Me cuesta un montón pelarlas porque no sé qué diablos tiene esa variedad, que son superduras de partirlas, pero de sabor están espectaculares”, afirma la repostera.
Y cuando no hay producto local de calidad, no acude a marcas blancas; elige la calidad ante todo. El chocolate, por ejemplo, lo trae de una marca especial de Barcelona.
La primera tarta
+Toda emprendedora tiene un primer encargo decisivo. Para Fátima fue la tarta de bodas de Gabriela y Javi.
“Por culpa de ellos me metí en esto. Me escribieron por bodas.net”, recuerda sonriendo. Fátima no se lo creía. Pensaba que no iban a aceptar. Pero lo hicieron, y esa tarta fue la señal para avanzar, una validación de personas que no eran de su entorno. Fue el espaldarazo que necesitaba para decir: “Allá vamos.”
Gabriela (la novia) lo recuerda así:
“A día de hoy nuestros amigos siguen hablando de lo rica y espectacular que era nuestra tarta. Fátima fue la única que se interesó en conocernos, en querer entender nuestra historia de amor para plasmarla en nuestra tarta nupcial. Estuvo atenta a cada petición, a cada cambio, ayudándonos a decidir. La prueba fue una explosión de sabor y supimos al instante que elegir a Frambuesa Eventos fue el mayor acierto. El resultado final no solo fue una tarta preciosa, cuidada hasta el más mínimo detalle, sino que en el sabor se percibía la calidad de los ingredientes y la profesionalidad. Fátima no solo es la mejor repostera, es una persona aún más maravillosa, si cabe.” — Gabriela, clienta de Frambuesa Eventos
¿Para quién es Frambuesa Eventos?
Para quien quiere una tarta que cuente su historia. Para quien prefiere producto local aunque cueste un poco más, busca algo elegante sin estridencias y entiende que lo artesanal lleva tiempo.
"Fátima no solo es una profesional estupenda, sino también una persona encantadora. Se adaptó a nuestros gustos, nos preparó una mesa dulce preciosa y riquísima, donde la tarta era la joya de la corona, ajustándose a la inspiración que le habíamos enviado y con un delicioso sabor a manzana asada. Pero es que todo estaba buenísimo, las cookies de limón, los muffins, los brownies… Volveríamos a elegir a Frambuesa Eventos sin ninguna duda." — Laura, clienta de Frambuesa Eventos
Frambuesa Eventos
Web: frambuesaeventos.com
Instagram: @frambuesaeventos
Ubicación: San Mateo, Gran Canaria





